jueves, 10 de julio de 2008

La Mentira

La Mentira es faltar a la verdad a sabiendas. Es una afirmación falsa que crea una idea o una imagen también falsa. Pero la mentira “tiene patas cortas”, es decir, que no llega muy lejos; porque los mentirosos tienen que tener ante todo muy buena memoria, si no quieren ser descubiertos.
El que miente necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y en lugar de mejorarse auténticamente se oculta tras una máscara o disfraz inconsistente.
Una mentira es el comienzo de una cadena de mentiras infinitas que hace que el mentiroso produzca en los demás una imagen de personalidad caótica. La personalidad paranoide es fabuladora porque se siente perseguida y criticada y necesita continuamente reivindicarse.
El miedo a perder la imagen falsa crea mucha tensión y angustia y se pierde mucha energía mintiendo. La mentira tiene la función de fabricar personas y mundos falsos que hasta el que los inventa se los cree.
Una vez que se ha instalado el hábito de mentir es muy difícil salir de él; porque la confianza de los otros se pierde diciendo una sola mentira y para recuperarla pueden pasar muchos años.
Además, el que miente se está mintiendo a si mismo convirtiéndose en alguien irreal que no existe.
Hay muchas formas de mentir. Están las mentiras piadosas que son para no herir susceptibilidades, aunque siempre es mejor pecar por omisión antes de caer en una mentira.
También hay mentiras colectivas, como las noticias de los diarios, las revistas, la radio o la televisión que la mayoría de las veces responden a intereses espurios.
Hay mentiras familiares, que son las que sostienen a algunas familias, que aunque mientan todos por lo general igualmente se desmoronan.
Leemos mentiras históricas en muchos libros porque lamentablemente nadie puede ser objetivo contando un hecho del pasado con absoluta fidelidad, porque no puede evitar agregarle datos de su propia experiencia o ideología. Y por supuesto hay muchas mentiras políticas que todos hemos podido comprobar después de las elecciones.
En realidad, vivimos en una sociedad mentirosa donde todos nos manejamos con tacto, que en última instancia significa mentir.
Siempre se puede cambiar este modo de ser, comenzando por emprender la maravillosa aventura de ser sincero y aprender a valorarse.
El mentiroso cree muy en el fondo que es despreciable y desde esa baja autoestima surgen las mentiras; que en definitiva son inútiles porque la verdad siempre se filtra por algún lado.
El que miente es como un barco que hace agua hasta que se hunde irremediablemente en lo más profundo, a veces perdiendo lo que más quiere.
El que quiere cambiar puede hacerlo sea quien sea, lo importante es querer hacerlo, porque querer cambiar es ya haber cambiado.
Porque somos los dueños de nosotros mismos y estamos condenados a elegir todo en esta vida y es probable que también en la muerte, en que como algunos suponen, tendremos que elegir el destino del alma.

Compilado por: Gabriela


persiste



compilado por: gabriela

domingo, 6 de julio de 2008


EL GATO CON BOTAS

Había una vez...
...Un molinero que tenía tres hijos.
A su muerte, el pobre molinero les dejó a sus hijos, como únicos bienes: su molino, su burro y su gato. Muy pronto se hizo el reparto, para el cual no se necesitó notario ni otra autoridad; nada sobró del pobre patrimonio. El hijo mayor se quedó con el molino, el segundo recibió el burro y el menor sólo se quedó con el Gato; estaba desconsolado por tener tan poco.
—Mis hermanos —decía— podrán ganarse la vida honradamente trabajando juntos; en cambio yo, en cuanto me haya comido mi gato y haya hecho una bufanda con su piel, moriré de hambre.
El Gato, al oír este discurso, le dijo con un aire comedido y grave:
—No te aflijas en lo absoluto, mi amo, no tienes más que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.
Aunque el amo del Gato no hizo mucho caso al oírlo, lo había visto actuar con tanta agilidad para atrapar ratas y ratones, y cuando se colgaba de sus patas traseras o cuando se escondía en la harina haciéndose el muerto, que no perdió la esperanza de que lo socorriera en su miseria. En cuanto el Gato tuvo lo que había solicitado, se calzó rápidamente las botas, se colocó el saco al cuello tomando los cordones con sus patas delanteras y se dirigió hacia un conejal en donde había muchos conejos. Puso salvado y hierbas dentro del saco, y se tendió en el suelo como si estuviese muerto; esperó que un tierno conejo poco conocedor de las tretas de este mundo viniera a meterse en el saco para comer lo que en él había. Apenas se hubo acostado tuvo un gran regocijo; un tierno y aturdido conejo entró en el saco. El Gato tiró de los cordones para atraparlo y luego lo mató sin misericordia. Orgulloso de su proeza, se dirigió hacia donde vivía el Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él. Le hicieron pasar a las habitaciones de Su Majestad; después de hacer una gran reverencia al Rey, le dijo:
—He aquí, Señor, un conejo de campo que el Señor Marqués de Carabás (que es el nombre que se le ocurrió dar a su amo) me ha encargado ofrecerle de su parte.
—Dile a tu amo —contestó el Rey—, que se lo agradezco, y que me halaga en gran medida.

En otra ocasión, fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y capturó a ambas. Enseguida se fue a regalárselas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. Una vez más, el Rey se sintió halagado al recibir las dos perdices, y ordenó que le dieran de beber. Durante dos o tres meses el Gato continuó llevando al Rey las piezas que cazaba y le decía que su amo lo enviaba. Un día se enteró que el Rey iría de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más bella del mundo,. y le dijo a su amo:
—Si sigues mi consejo podrás hacer fortuna; no tienes más que meterte en el río en el lugar que yo te indique y después dejarme actuar.
El Marqués de Carabás hizo lo que su Gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por ahí el Rey, y el Gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:
—¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!
Al oír los gritos el Rey se asomó por la ventanilla y al reconocer al Gato que tantas piezas de caza le había entregado, ordenó a sus guardias que fueran prestos al auxilio del Marqués de Carabás. Mientras sacaban del río al pobre Marqués, el Gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey que durante el baño de su amo unos ladrones habían llegado y se llevaron sus ropas, a pesar de que él les gritó con toda su fuerza; el Gato las había escondido tras una enorme piedra. Al instante, el Rey ordenó a los oficiales de su guardarropa que fueran a buscar uno de sus más bellos trajes para dárselo al Marqués de Carabás.

El Rey le hizo mil halagos, y como los hermosos ropajes que acababan de darle realzaban su figura (pues era guapo y de buen porte), la hija del rey lo encontró muy de su agrado; además, como el Marqués de Carabás le dirigió dos o tres miradas, muy respetuosas y un poco tiernas, ella se enamoró enseguida de él. El rey quiso que subiera a su carroza y que los acompañara en su paseo. El gato, encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos, y cuando encontró a unos campesinos que segaban un campo les dijo:
—Buena gente, si no decías al rey que el campo que estáis segando pertenece al Marqués de Carabás, seréis hechos picadillos y convertidos en paté.
Al pasar por ahí, el rey no olvidó preguntar a los segadores de quién era el campo que segaban.
-Estos campos pertenecen al Marqués de Carabás, Señor.- respondieron los labriegos- Al marqués de Carabás, al Marqués de Carabás.
El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de carabás, decidió casar a su hija con el hijo menor del molinero, mientras el gato le presentaba todos los respetos y se había convertido en el gato más famoso de toda la comarca.
Y su Señor, el marqués de Carabás, en un joven príncipe, y las puertas reales se abrieron para dar paso a la feliz pareja.
y allí vivieron felices, y el gato con botas, como recompensa de su amo, vivió también en aquel castillo tan bonito.
Compilado por:
Angel Osorio.

La Amistad

La amistad es una de las más comunes relaciones interpersonales que la mayoría de los seres humanos tienen en la vida.

Amistad es un sentimiento convenido con otra persona, donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto. Es algo muy especial entre dos personas que son amigos.

La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando los sujetos de la amistad se relacionan entre sí y encuentran en sus seres algo en común. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. Las amistades generalmente duran toda la vida. Los amigos en la mayoría de los casos se ven por muchas décadas.
fraces para lo amigos
La amistad es como la salud,Nunca nos damos cuenta de su verdadero valor hasta que la perdemos.
Un amigo verdadero es alguien que cree en ti aunque tu hayas dejado de creer en ti mismo.
poema de la amistad
Cultivar un verdadero amigo requiere dedicación y tiempo,La amistad es el ingrediente más importante en la receta de la vida.Una vida sin amigos es como vivir en una isla desierta, sin agua, sin alimentos, sin luz.Un verdadero amigo es alguien capaz de tocar tu corazón desde el otro lado del mundo.Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.Quién descubra la verdadera amistad, se encuentra con un tesoro.¿Qué es un amigo? Es un único alma que vive en dos cuerpos,La mejor forma de destruir a su enemigo es convertirle en su amigo,El mejor espejo es un viejo amigo,La amistad duplica nuestras alegrías y divide nuestra tristeza.Si planta una semilla de amistad, recogerá un ramo de felicidad...

compilado por: lorruei barreto
educacion integral

miércoles, 2 de julio de 2008


El amor platónico


Es una de las expresiones imprecisas en las cuales se concede una importancia más espiritual que sensual al amor. Propiamente hablando, es una elevación filosófica de la manifestación de una idea hasta la contemplación de la misma, que varía desde la apariencia de la belleza hasta el conocimiento puro y desinteresado de su esencia. Es una forma de amor y amistad en que no hay un elemento sexual o este se da de forma mental, imaginativa o idealística y no de forma física. El filósofo Platón concibe esta idea dentro de la clasificación de los tipos de amor en sus Diálogos (sobre todo en Fedro y El Banquete), que en otras palabras es el amor a la belleza, manifestándose típicamente en el amor entre un hombre y un muchacho, pero amor que es preferible expresar en forma intelectual y no física. El concepto se deriva de las investigaciones que Marsilio Ficino llevó a cabo al sintetizar el platonismo en la época Renacentista, por órden de Cósimo de Médici, gobernante de Florencia. "Su 'neoplatonismo' se basó en dos ideas fundamentales: la jerarquía neoplatónica de las sustancias y la teoría del amor espiritual. La primera postulaba la idea de una jerarquía de las sustancias, o de una gran cadena de seres, desde la forma más baja de la materia física (las plantas), hasta el más puro espíritu (Dios), en la cual los humanos ocupaban una posición central, o intermedia. Eran el vínculo entre el mundo material y el mundo espiritual, y su supremo deber era ascender hacia la unión con Dios, la cual, constituía el verdadero fin de la existencia humana. La teoría de Ficino respecto al amor latónico, o espiritual, afirmaba que, al igual que la gente está unida en su común humanidad gracias al amor, de esa misma forma todas las partes del universo se mantienen unidas por los lazos del amor compasivo."

Compilado por:

Angel Osorio

Seccion 1 de ducacion Intgral

AMOR DE MADRE


EL AMOR DE MADRE...

El Amor de madre

Amor de madre mujer luchadora incansable, de noches de desvelos cuidando a sus hijos con amor y dedicación. Son tus manos reflejos de tu trabajo, ejemplo y guía en esta vida del esfuerzo, de lo verdadero, de transmitir con ellas la ternura en las caricias. Siempre madre ante todo, aunque grandes nunca dejamos de ser sus niños. Por eso es el amor de una madre el refugio que siempre albergará a sus hijos el arrullo que lo transporta a ese mundo de los sueños donde dormimos confiados, arropados por sus caricias, aún en el ocaso cuando le adornan sus plateados cabellos, huella del camino andado. El amor de madre quedará en el recuerdo de sus hijos como ese oasis que les dará aunque ya hayan crecido, la armonía de volver sobre sus pasos traviesos y encontrar esa mirada, ese abrazo, esa palmadita en el hombro levantando el ánimo ante las preocupaciones. Queda esa fragancia en el alma como el templo que nos recibe siempre con su bendición sea en la tierra o en el cielo... El amor de madre siempre nos recibe con los brazos abiertos como nos reciben las flores silvestres por los caminos armonizando el paisaje de la vida. Por todas las maravillas de este mundo, que contemplamos a nuestro alrededor damos gracias a Dios, sobretodo por la bendición más grande, su más hermosa creación llamada madre, palabra aunque resumida y breve al pronunciar encierra en ella toda la inmensidad de los cielos anidada a la profundidad del mar, su amor es la infinidad multiplicada por todas las estrellas del cielo al albergar una vida en su seno, y amamantar de su propio cuerpo la vida, convirtiéndose en la protectora y guía... Palabras no existen para describir su amor, ese amor de madre, único y sin igual. ¡Que Dios por siempre te bendiga madre! y bendito sea el día en que te dio el despertar... Que el cielo se abra y derrame bendiciones sobre todas las madres en su día y siempre.

El amor de madre es grande

AMOR DE MADREDe niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años... Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor...La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello... De niños no entendemos sus lágrimas... de adultos nos preocupan... o no las comprendemos... Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...

Compilado por: Eliamnis Medina

martes, 1 de julio de 2008

Automotivacion

La vida no es un pasillo recto y fácil por que viajamos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasajes en el que debemos hallar nuestro camino, perdidos y confundidos, una y otra vez atrapados en un callejón sin salida.

Pero, si tenemos fe, Dios siempre nos abrirá una puerta que aunque tal vez no sea la que queríamos, al final será buena para nosotros.


La motivación es el motor que nos mueve a cumplir unos requisitos para satisfacer unas necesidades. Como las necesidades cambian de unas personas a otras, el motor que nos empuja a movemos en un sentido o en otro también es diferente. No obstante, existen cuatro premisas para aplicarse a cualquier caso: Análisis serlo. Es imprescindible llevar a cabo un estudio profundo en dos sentidos. Por un lado, determinar objetivos reales y valorar si nuestra capacitación es la que necesitamos para alcanzar esa meta. Por otro, determinar bien las razones de nuestra desmotivación.

La palabra motivación viene de mover, moverse hacia... A lo largo de nuestra vida nos movemos sin parar de un lugar a otro. En muchas ocasiones lo hacemos de forma inconsciente, si preguntarnos cómo vamos hacia allí, incluso a veces ni nos cuestionamos el por qué. Otras veces el Qué, Cómo y el Por qué lo hacemos aparecen en nosotros de forma consciente. Esto ocurre porque no nos sentimos demasiado motivados.
compilado por:Flores Gabriela

Amor De Pareja

El Amor en la Pareja
Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su mujer y que pensaba separarse.
El sabio lo escucho, lo miro a los ojos y solamente le dijo una palabra:

AMELA, y luego calló.

Pero es que ya no siento nada por ella.
Ámela, repuso el sabio.
Ante el desconcierto del hombre, el sabio agrego lo siguiente:
Amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es dedicación y entrega.

Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.

El amor es un ejercicio de jardinería:
Arranque lo que hace daño.
Prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide.
Este preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias.

Mas no por eso, abandone el jardín.

Ame a su pareja, es decir: acéptela, valórela, respétela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala.

Y eso es todo: ámela.